Una buena ventilación es clave para evitar humedad, malos olores y ambientes pesados, y se puede lograr con cambios simples.
- Abrí ventanas opuestas
Generar corriente cruzada renueva el aire en pocos minutos. - Usá rejillas de ventilación
En cocina y baño ayudan a que el vapor salga. - Despejá zonas de paso de aire
Muebles grandes bloqueando ventanas impiden la circulación. - Ventilá en horarios clave
A la mañana temprano y al atardecer el aire es más limpio. - Incorporá plantas
Algunas plantas mejoran la calidad del aire interior.
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