El gasto en calefacción es uno de los mayores problemas en invierno. La buena noticia es que se puede reducir sin resignar confort.
1. Sellá puertas y ventanas Las filtraciones de aire hacen que el calor se pierda rápidamente.
2. Usá cortinas térmicas Ayudan a conservar el calor durante la noche.
3. Aprovechá el sol Durante el día abrí cortinas y persianas para que el sol caliente los ambientes.
4. Regulá la temperatura No es necesario tener la calefacción al máximo todo el tiempo.
5. Aislá zonas clave Techos y paredes mal aislados generan grandes pérdidas de calor.
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