Comprar una casa usada puede ser una gran oportunidad, pero también un problema si no se revisan ciertos puntos clave antes de cerrar la operación.
- No revisar instalaciones eléctricas y de gas
Son de los arreglos más caros y peligrosos si están en mal estado. - No mirar signos de humedad
Manchas, olor a encierro o pintura inflada suelen indicar filtraciones ocultas. - No consultar gastos reales de mantenimiento
Impuestos, expensas, servicios y arreglos pueden cambiar totalmente el presupuesto. - Enamorarse sin evaluar estructura
Grietas, desniveles o techos deteriorados son señales de alerta. - No pensar en reformas futuras
Es importante saber qué se puede modificar y qué no antes de comprar.
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