La orientación de una vivienda influye directamente en el confort, el consumo energético y la iluminación natural.
- Sol en invierno
Una casa bien orientada recibe sol en los ambientes principales durante el invierno, lo que reduce el uso de calefacción. - Menos calor en verano
Una mala orientación puede hacer que el sol pegue de lleno todo el día y eleve mucho la temperatura interior. - Iluminación natural
Los espacios bien orientados necesitan menos luz artificial. - Ambientes más saludables
El sol ayuda a reducir humedad y moho. - Valor de reventa
Las casas luminosas y bien orientadas suelen ser más buscadas en el mercado.