Mantener la casa ordenada no significa limpiar durante horas todos los días. Con algunos hábitos simples podés evitar que el desorden se acumule.
1. Ordená un poco todos los días
Dedicar 10 minutos diarios evita tener que ordenar todo de golpe.
2. Cada cosa en su lugar
Cuando los objetos tienen un lugar fijo, el orden se mantiene más fácilmente.
3. No acumules cosas innecesarias
Menos objetos hacen que el orden sea más simple y rápido.
4. Ordená por zonas
No intentes ordenar toda la casa a la vez. Elegí un ambiente o sector.
5. Mantené rutinas simples
Pequeños hábitos diarios valen más que limpiezas intensas ocasionales.
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