A veces la casa está relativamente ordenada, pero igual se ve desprolija. Con algunos ajustes simples podés mejorar mucho el aspecto general sin ponerte a ordenar todo.
1. Liberá superficies visibles
Mesas, mesadas y estantes con demasiados objetos generan sensación de desorden.
2. Usá cajas o canastos
Agrupar objetos pequeños ayuda a que el ambiente se vea más limpio y ordenado.
3. Cuidá la iluminación
Una buena luz hace que los espacios se vean más prolijos y agradables.
4. Acomodá textiles y almohadones
Cortinas, mantas y almohadones bien acomodados cambian mucho el aspecto de un ambiente.
5. Ventilá los ambientes
Una casa ventilada siempre se siente más limpia y ordenada.
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