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  • Cómo saber si una casa está bien orientada y por qué importa

    La orientación de una vivienda influye directamente en el confort, el consumo energético y la iluminación natural.

    1. Sol en invierno
      Una casa bien orientada recibe sol en los ambientes principales durante el invierno, lo que reduce el uso de calefacción.
    2. Menos calor en verano
      Una mala orientación puede hacer que el sol pegue de lleno todo el día y eleve mucho la temperatura interior.
    3. Iluminación natural
      Los espacios bien orientados necesitan menos luz artificial.
    4. Ambientes más saludables
      El sol ayuda a reducir humedad y moho.
    5. Valor de reventa
      Las casas luminosas y bien orientadas suelen ser más buscadas en el mercado.
  • Errores comunes al comprar una casa usada (y cómo evitarlos)

    Comprar una casa usada puede ser una gran oportunidad, pero también un problema si no se revisan ciertos puntos clave antes de cerrar la operación.

    1. No revisar instalaciones eléctricas y de gas
      Son de los arreglos más caros y peligrosos si están en mal estado.
    2. No mirar signos de humedad
      Manchas, olor a encierro o pintura inflada suelen indicar filtraciones ocultas.
    3. No consultar gastos reales de mantenimiento
      Impuestos, expensas, servicios y arreglos pueden cambiar totalmente el presupuesto.
    4. Enamorarse sin evaluar estructura
      Grietas, desniveles o techos deteriorados son señales de alerta.
    5. No pensar en reformas futuras
      Es importante saber qué se puede modificar y qué no antes de comprar.
  • Cómo evitar que el desorden vuelva a los pocos días de ordenar

    Ordenar la casa es solo la primera parte del proceso. El verdadero desafío es mantener el orden con el paso de los días sin tener que empezar de cero cada semana.

    1. No intentes ordenar todo de una vez
    El orden sostenible se construye de a poco. Hacer demasiado en un solo día suele durar poco.

    2. Creá lugares fijos para las cosas
    Cuando cada objeto tiene su lugar, es mucho más fácil mantener el orden.

    3. Ordená después de usar
    Guardar las cosas apenas terminás de usarlas evita que el desorden se acumule.

    4. Evitá acumular objetos innecesarios
    Cuantas menos cosas tengas, más fácil será mantener la casa ordenada.

    5. Mantené rutinas simples
    Pequeños hábitos diarios funcionan mejor que limpiezas intensas esporádicas.

  • Cómo organizar la casa en 15 minutos cuando no tenés tiempo

    Hay días en los que no alcanza el tiempo para limpiar u ordenar toda la casa. En esos casos, una organización rápida puede marcar una gran diferencia.

    1. Empezá por lo que se ve
    Ordenar las superficies visibles mejora rápidamente el aspecto general.

    2. Elegí un solo ambiente
    Intentar ordenar toda la casa en poco tiempo genera frustración.

    3. Guardá, no acomodes
    Cuando hay poco tiempo, lo importante es despejar, no acomodar perfecto.

    4. Usá un temporizador
    Poner un límite de tiempo ayuda a enfocarte y avanzar más rápido.

    5. Mantené lo hecho
    Un pequeño orden diario evita que el desorden se acumule.

  • Cómo hacer que tu casa se vea más prolija sin ordenar todo

    A veces la casa está relativamente ordenada, pero igual se ve desprolija. Con algunos ajustes simples podés mejorar mucho el aspecto general sin ponerte a ordenar todo.

    1. Liberá superficies visibles
    Mesas, mesadas y estantes con demasiados objetos generan sensación de desorden.

    2. Usá cajas o canastos
    Agrupar objetos pequeños ayuda a que el ambiente se vea más limpio y ordenado.

    3. Cuidá la iluminación
    Una buena luz hace que los espacios se vean más prolijos y agradables.

    4. Acomodá textiles y almohadones
    Cortinas, mantas y almohadones bien acomodados cambian mucho el aspecto de un ambiente.

    5. Ventilá los ambientes
    Una casa ventilada siempre se siente más limpia y ordenada.

  • Cómo mantener la casa ordenada todos los días sin limpiar todo el tiempo

    Mantener la casa ordenada no significa limpiar durante horas todos los días. Con algunos hábitos simples podés evitar que el desorden se acumule.

    1. Ordená un poco todos los días
    Dedicar 10 minutos diarios evita tener que ordenar todo de golpe.

    2. Cada cosa en su lugar
    Cuando los objetos tienen un lugar fijo, el orden se mantiene más fácilmente.

    3. No acumules cosas innecesarias
    Menos objetos hacen que el orden sea más simple y rápido.

    4. Ordená por zonas
    No intentes ordenar toda la casa a la vez. Elegí un ambiente o sector.

    5. Mantené rutinas simples
    Pequeños hábitos diarios valen más que limpiezas intensas ocasionales.

  • Cómo evitar que el frío entre a tu casa sin gastar en calefacción

    Mantener la casa cálida en invierno no siempre depende de prender la calefacción. Muchas veces el problema está en pequeños detalles que dejan entrar el frío sin que lo notes.

    1. Sellá puertas y ventanas
    Las rendijas permiten que el aire frío entre constantemente y enfrían todo el ambiente.

    2. Usá cortinas durante la noche
    Las ventanas pierden mucho calor cuando baja la temperatura.

    3. Colocá alfombras
    Ayudan a aislar el piso y hacen que el ambiente se sienta más cálido.

    4. Cerrá ambientes que no usás
    Concentrar el calor en los espacios que utilizás mejora mucho la sensación térmica.

    5. Aprovechá el sol durante el día
    Abrí cortinas y persianas para que el calor natural entre en la casa.

  • Errores comunes que hacen que tu casa se sienta más fría en invierno

    Muchas veces el frío en casa no se debe a la falta de calefacción, sino a pequeños errores cotidianos que hacen que el calor se pierda rápidamente.

    1. Ventilar en horarios incorrectos
    Abrir ventanas de noche o muy temprano enfría innecesariamente los ambientes. Lo ideal es ventilar al mediodía.

    2. Dejar puertas internas abiertas
    Esto dispersa el calor y hace que ningún ambiente se mantenga cálido.

    3. No usar cortinas por la noche
    Las ventanas son uno de los principales puntos de pérdida de calor.

    4. Calentar ambientes vacíos
    Gastar energía en espacios que no se usan es uno de los errores más comunes.

    5. Ignorar pequeñas filtraciones
    Una rendija mínima puede hacer perder mucho calor sin que lo notes.

  • Cómo mantener la casa caliente en invierno sin gastar de más

    Mantener la casa caliente en invierno no tiene por qué significar un gasto excesivo. Con algunos hábitos simples podés mejorar el confort térmico y reducir el consumo.

    1. Cerrá ambientes que no usás
    Concentrar el calor en los espacios que realmente utilizás ayuda a mantener mejor la temperatura.

    2. Aprovechá el calor natural
    Durante el día abrí cortinas y persianas para que el sol caliente los ambientes.

    3. Usá alfombras y textiles
    Las alfombras, mantas y cortinas gruesas ayudan a aislar el frío, sobre todo en pisos.

    4. Regulá la calefacción
    No es necesario tenerla al máximo todo el tiempo. Una temperatura estable es más eficiente.

    5. Evitá pérdidas de calor
    Puertas y ventanas mal selladas hacen que el calor se escape rápidamente.

  • Cómo mantener la casa caliente en invierno sin gastar de más

    Mantener la casa caliente en invierno no tiene por qué significar facturas altas de gas o electricidad. Con algunos hábitos simples y ajustes en el hogar podés conservar mejor el calor y gastar menos.

    1. Cerrá bien los ambientes que no usás
    Calentar toda la casa es innecesario si solo usás algunos ambientes. Cerrá puertas y concentrá el calor donde realmente lo necesitás.

    2. Usá burletes en puertas y ventanas
    Las corrientes de aire frío hacen que el calor se pierda rápidamente. Los burletes son baratos y muy efectivos.

    3. Aprovechá alfombras y textiles
    Las alfombras ayudan a aislar el frío del piso y aportan sensación térmica más cálida.

    4. Ventilá en el momento adecuado
    Ventilá por la mañana o al mediodía, cuando la temperatura exterior es más alta, y cerrá todo antes de que refresque.

    5. Vestí la casa según la estación
    Cortinas más gruesas, mantas y fundas de invierno ayudan a conservar el calor sin usar más calefacción.